Saltear al contenido principal
info@juansanandres.com 639 75 64 24 Paseo de la Castellana, 74, 2º 28046 Madrid
El Nuevo Abogado De Negocios

El nuevo abogado de negocios

el nuevo abogado de negociosEl ejercicio de muchas profesiones ha cambiado en los últimos 30 años. Claramente este es el caso del sector del abogado de negocios. Pero ¿cuál es la profundidad de ese cambio? Este artículo recoge algunas reflexiones al respecto.

En sentido estricto el “abogado de negocio” es el abogado de Corporate, el “Deal Doer”, el que interviene para cerrar operaciones de compra-venta de empresas, no obstante la mayor parte de las razones que expondré son extensibles al resto de los abogados que trabajan para las empresas en los despachos : procesalistas, fiscalistas, laboralistas o administrativistas, etc.

Probablemente un factor motriz mayor de cambio en la profesión fue la aparición de las sociedades de capital riesgo. Ellas indujeron una dinámica insólita y desconocida hasta entonces  de fusiones y adquisiciones de empresas cuyo aumento en frecuencia y volumen ha ido requiriendo la participación de más y más abogados especializados en ellas , con perfiles profesionales característicos. Pero, además de este factor  y unas veces ligados a él y otras no, ha habido otros. Veámoslos.

Conocimientos: hoy son imprescindibles conocimientos profundos de administración y de economía de empresas (muchos abogados tienen hoy titulaciones complementarias en estos campos). Dominar el inglés ya no es un plus, es un mínimo, al igual que ser usuario avanzado de la tecnología. El medio es más complejo, se precisan nuevos conocimientos.

El factor motriz mayor del cambio en la profesión del #abogado de negocios ha sido la aparición de las sociedades de capital riesgo Clic para tuitear

Medios de trabajo: Las T.I.C., han transformado el “oficio”, su ritmo y los volúmenes de trabajo. La inmediatez en las transacciones y las posibilidades de estructurar y acceder al conocimiento que permiten ha aumentado el número de operaciones que cada abogado de negocios puede llevar simultáneamente y, con ello, la carga correspondiente de responsabilidad. Los clientes esperan respuestas casi inmediatas tras sus consultas, en cada momento del día. La presión es mayor

Entorno de trabajo: las grandes operaciones las llevan despachos de abogados “con marca”. Los despachos grandes y medianos son hoy las estructuras organizativas en que trabajan los abogados que llevan las grandes operaciones.  Los cambios derivados de este hecho son trascendentales para la profesión pues exigen cualidades  más allá de ser buenos abogados: deben generar nuevos negocios y aumentar sus resultados permanentemente y gestionar su carrera y su reputación dentro del despacho si quieren llegar a socios. Han de motivar a los equipos de trabajo para ser rentables y competentes y han de contribuir a la vida del despacho. Todo esto además de atender a sus casos y estudiar. Dependiendo de lo que elijan desatender su perfil será uno u otro.

Coach de apoyo para abogados de negociosDinámica de la carrera profesional: llegar a ser socio es más duro hoy, sobre todo en España donde la crisis es más aguda. A los jóvenes candidatos a socio se les pide más que hace 30 años y a los que ya son socios, también. Su desempeño es evaluado permanentemente. Han de dominar habilidades para las que no les es fácil encontrar maestros. Sin muchos modelos a seguir, con el estancamiento económico, la presión interna para facturar y una progresión más difícil, sus perspectivas de carrera son diferentes de las de hace 30 años.

Naturaleza del negocio: en todo el mundo la forma de facturar el asesoramiento jurídico está cambiando. Facturar por horas según la tarifa es una práctica en extinción. Se espera del abogado de negocios “solidaridad” con la situación y los resultados de sus clientes y creatividad para facturar. Ello tiende a erosionar los márgenes en un entorno en que se le piden más resultados y dar mejor servicio.  El dilema está servido.

Diferentes capacidades: lo ya expuesto da una idea del complejo panorama de ejercicio profesional que un abogado de negocios afronta hoy. Puede que la profundidad de los razonamientos jurídicos de los abogados de hoy sea menor pero, en conjunto, los requerimientos al abogado ejerciente son mayores. En 1.981 un buen jurista introvertido y trabajador podía llegar a ser socio, con sólo sus conocimiento (¡y no es poco!) y su sentido común. Hoy, a menos que fuese un genio, no podría generar negocio, no fidelizaría a los clientes, no podría dirigir un equipo. El mantra de “from expert to advisor” (de experto a consejero) que sintetiza lo que hoy se espera de un abogado de negocios quedaría fuera de su alcance. Hoy son precisas habilidades comerciales, de dirección y de autoeficacia y productividad que son cuantitativa y cualitativamente diferentes de las de antaño.

Los socios senior tienen el reto de salvar un gap generacional donde hay muchas más diferencias que las provenientes de la edad: han de adaptarse a un nuevo rol del abogado y desarrollar a nuevos profesionales competentes en el contexto descrito.

Publicado originalmente en Cinco Dias en julio de 2011.

Esta entrada tiene 2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba