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Carta a los Consejeros (sobre los CEO y su ejemplo)

 

Por encima de los discursos políticamente correctos se eleva  la tozuda y clarificadora contundencia de los hechos. En este sentido siempre me ha resultado fascinante la sinceridad con que nos hablan de las verdaderas prioridades de las empresas el uso que  hacen del tiempo y del dinero. Precisamente del dinero, de la Compensación, quería hablarles hoy.  Las empresas y los países reflejan sus idiosincrasias en el modo en que compensan a sus empleados y directivos. Entre USA y Europa hay grandes diferencias en la retribución a los máximos ejecutivos y no es que los europeos estén mal pagados, es que lo de nuestros vecinos transatlánticos es sobrecogedor. Según Fortune la retribución total anual promedio de los 100  CEO ( Chief Executive Officer) principales en 1970  era de 1,3 millones de dólares ( en dinero de hoy). Esto era unas 39 veces el sueldo de un empleado promedio. Al final de los 90 la retribución de esos 100 CEO había subido a  37,5 millones, lo que equivalía a unas 1000 veces el sueldo de un empleado de a pie. Sin comentarios.

Buena parte de sus ingresos los percibian en forma de Stock Options pero como estas se han identificado como posible causa de algunos conocidos desmanes empresariales (Enron, WorldCom, Qwest,etc)  y las bolsas ya no dan las alegrias de antaño su uso  ha ido declinando con el tiempo . Naturalmente había que sustituirlas por alguna otra cosa , pues bien esa cosa son las Restricted Stocks  que no son sino acciones que se otorgan hoy pero sólo se ejecutan tras cumplirse una determinada condición. Hasta ahí bien, lo alarmante es que con frecuencia la única condición que se les pone es que permanezcan 3 o 4 años en el puesto ¡ independientemente del resultado obtengan ¡ Increíble pero cierto. Tras todos los discursos sobre la necesidad de ligar la compensación al desempeño resulta que los CEO se ponen a salvo de su propia medicina y todo el mundo se queda con la boca abierta viendo como sus discursos sobre la eficacia se disuelven el café de la incredulidad. Por citar sólo unos ejemplos este es el caso de Apple, Exxon, Mobil o Altria. Me pregunto si los CEO de estas empresas aceptarían tener empleados pagados, básicamente, en base a su antigüedad  ( como ellos mismos).

Por abundar un poco más en este exhibicionismo remunerativo, podemos añadir que la retribución de los CEO de las 500 primeras empresas americanas subió en 2003 un 22% mientras que los beneficios de sus empresas sólo lo hicieron un 9,6 %.

¿Cómo no va a haber un intenso debate nacional en USA sobre la deslocalización de cientos de miles de puestos de trabajo? A pesar de la mitocracía del triunfador reinante en USA la cosa está yendo demasiado lejos: El paro no disminuye ni creciendo por encima del 4% , el indicador nacional de pobreza ha subido hasta el 12,5% de la población y los sueldos de estos señores se disparan. Da que pensar ¿verdad?. Incluso en la actual atmósfera de relativismo moral.

Europa también tiene  deberes por hacer, por ejemplo: ser más transparente sobre  temas salariales , disminuir el gap de sueldos entre hombres y mujeres ( ¡un 16% de diferencia para puestos similares!) o pagar más equitativamente a los inmigrantes ( estos cobran , en España, alrededor de un 30% menos que los nacionales).

El uso que hacemos del recurso dinero refleja las prioridades y las diferencias establecidas. Y también los valores.

Les pediría a ustedes, señores Consejeros, que eviten situaciones como las que vemos en USA, que indaguen sobre cómo se administran los salarios, con qué criterios y políticas y qué valores sustentan. Las empresas podrían ser más éticas y eficientes si los Consejos de Administración entraran en estos detalles.

Publicado originalmente en Expansión & Empleo en septiembre de 2004 con el título Carta a los Consejeros.

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